Diagnóstico de Peravia
Población, inclusión y servicios sociales
Peravia tiene 209,372 habitantes (Censo 2022), tres de cada cuatro en el municipio de Baní, y crece a un ritmo moderado (1.07 % anual entre censos). La población envejece: el índice de envejecimiento es de 27.1 y hay 55 personas dependientes por cada 100 en edad de trabajar. La población rural repunta al 34.7 %, algo que el libro relaciona con el mango y el café.
Las principales causas de muerte son las enfermedades isquémicas del corazón y las cerebrovasculares. El diagnóstico alerta sobre el crecimiento de los casos de salud mental y adicciones entre 2019 y 2023, la violencia y las lesiones de tránsito, y sobre una mortalidad infantil y materna alta y variable.
En educación, Peravia tiene 163 centros y 50,995 estudiantes, con baja asistencia en la primera infancia, caída de la matrícula al pasar a secundaria y solo un 29.5 % de culminación del segundo ciclo de secundaria. La comisión trató la cultura “en detalle” como eje del desarrollo, pero constata que no existen programas formales de capacitación en gestión cultural; en justicia y deporte señala hacinamiento carcelario, prisión preventiva elevada y falta de instalaciones.
Sostenibilidad ambiental, ordenamiento territorial y cambio climático
Peravia ocupa 783.36 km², de los que 47.63 km² son huella urbana, y más del 90 % de su población vive a menos de 5 km de la costa. Baní crece hacia afuera más rápido que su población, con dispersión y conurbación con Paya y Villa Sombrero. La provincia tiene 8 áreas protegidas que cubren el 20.89 % del territorio, pero sus cuencas (Nizao, Baní y Ocoa) están muy degradadas por el uso inadecuado del suelo y la extracción ilegal de arena, y el 69.7 % del territorio está en riesgo de desertificación.
Los riesgos principales son las inundaciones en riberas y costa baja, las sequías crecientes, los incendios por quemas agrícolas y la sismicidad sin microzonificación. En residuos, se generan 88.9 toneladas diarias que terminan en vertederos a cielo abierto, sin separación en origen ni sistemas de reutilización o economía circular; el libro propone un Relleno Sanitario Mancomunado.
El acceso al agua es desigual: poco más de la mitad de los hogares tiene acueducto dentro de la vivienda y miles dependen de camiones. En movilidad, predomina la motocicleta y la mortalidad vial casi duplica la nacional; dos tercios de la red vial están en zonas inundables, y el transporte público está fragmentado.
Gobernabilidad, gobernanza y articulación público-privada-comunitaria
El diagnóstico define la gobernanza como “la articulación pública-privada-comunitaria para la implementación de políticas, servicios municipales, planes y proyectos” y la analiza en cinco dimensiones: marco regulatorio, transparencia y rendición de cuentas, participación y articulación, eficiencia y eficacia, y control de la corrupción. Su fuente principal es el Barómetro de Gobernabilidad de Peravia 2025.
La ciudadanía dice cumplir las leyes y conocer sus derechos, pero casi nueve de cada diez personas nunca han pedido información ni rendición de cuentas a una autoridad. La calidad de gestión es muy desigual: Baní ocupa el 4.º lugar del país en el SISMAP, mientras que nueve de los diez distritos municipales están en “poco avance” o “sin avance”.
No existe un registro oficial de organizaciones comunitarias; las juntas de vecinos son pocas para la población, con debilidades organizativas y penetración partidaria. La confianza en líderes e instituciones es baja, la percepción de corrupción es alta, y la disposición a pagar impuestos depende de que se vean resultados.
Economía, empleo y marca territorial
La agropecuaria es la principal fuente de ingresos de Peravia. Baní concentra más del 40 % de la producción nacional de mango y la Ley 36-25 la declara Capital Nacional del Mango; el café, que fue el motor económico de Baní hasta el huracán David, conserva su calidad pero con baja productividad. La huella urbana ya supera a la superficie cultivada, y la ganadería lechera se ha reducido mucho.
El mercado laboral está dominado por la informalidad: hay más empleo informal que formal y más de la mitad de los ocupados trabaja por cuenta propia. Las MIPYMES registradas rondan el millar, y el libro describe un comercio local presionado por franquicias y cadenas, con modelos asociativos como alternativa y negocios que desaparecen por falta de relevo familiar.
Las remesas son una fuente importante de ingresos, y el FODA señala como debilidad la baja educación financiera de quienes tienen capital o reciben remesas. El turismo es un clúster emergente con gran potencial histórico, cultural, religioso, comunitario y de playa, pero con muy poca oferta de alojamiento; el Clúster Turístico Productivo de Baní necesita relanzarse y la provincia aún no tiene marca territorial.